Secuaz, el perro rescatado en una carretera

Secuaz era un perro que vivía en la Carretera cercana a la Copec de Chañaral. Gastón, quien se desempeña como camionero, lo había conocido unos años atrás y cada vez que llegaba a abastecer combustible le dejaba un pedacito de pan, le daba agua y se quedaba haciéndole cariño un rato.

Una vez como tantas otras y después de darle comida a Secuaz, Gastón subió a su camión para seguir rumbo al norte. Sin embargo, esa vez sería distinta. Al partir, vio por el espejo que el perro venía corriendo tras él como nunca. Gastón cuenta que le partió el alma, estacionó y sin pensarlo dos veces lo echo arriba del camión. Secuaz, ahora hacía de compañero de ruta viajando con Gastón hasta llegar a lo que sería su nuevo hogar.

Gastón cuenta que decidió adoptar a Secuaz por el mismo motivo que le gustaría adoptar a todos los perros en la calle. Por la irresponsabilidad del humano, y porque son los perros quienes nos entregan lecciones de vida. Sabe que adoptar a todos los perros que quiere sería imposible, ya que el cuidado de un perro debe ser responsable y limitado, pero él siente que ha aportado un granito de arena.

Gastón, después de haber adoptado a Secuaz, colocó un logo en su camión: “No me atropelles, déjame cruzar. Para ti un minuto, para mí la vida”. Cuenta que lo del logo comenzó una vez que la gente de su empresa se enteró del video de la Campaña Historias de Calor con Lipigas, por lo que posteriormente su jefe decidió autorizar a quien quisiera poner algún logo Pro Animal, e incluso la misma empresa lo mandaría hacer.

Gastón explica que Secuaz tuvo la suerte de tener un final feliz. Sin embargo, la realidad de los perritos abandonados en carretera es impresionante “claramente falta cultura a nivel país respecto a la tenencia responsable de mascotas y lo que es esterilizar, pero hay que ser optimista y continuar con las ganas de seguir educando aún más”.


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