La vuelta de Luna Por Rodrigo Von Marees

Hace unos meses, la alegría se tomaba todos los corazones de los integrantes de Stuka y aún más el de Luna: la cachorra de 4 meses encontraba una familia en una Jornada de Adopción y comenzaba una nueva etapa de su vida.

Para los perros, es muy importante el período de adaptación, sobre todo cuando se trata de animales que han estado en refugios u otros recintos del mismo tipo. El primer mes es de gran relevancia, ya que aquí es cuando el perro comienza a conocer a su nueva familia y su nuevo entorno.

Durante este tiempo se debe educar al nuevo integrante de la familia. La paciencia debe ser el pilar fundamental para esta tarea, ya sea para perros cachorros o adultos. En cualquiera de los casos, significa un cambio en la vida del perro, tanto en la adaptabilidad como en la personalidad del mismo.

Luna no alcanzó a acostumbrarse a su nueva casa cuando, lamentablemente, tuvo que dejarla. Luego de un mes, el destino de la familia adoptiva sufrió un cambio de planes donde la cachorra no podría ser parte.

La adopción de una mascota no es el simple hecho de llevarla a una casa y darle de comer. Los animales domésticos, tal como los seres humanos, necesitan amor, preocupación y educación. La adopción responsable es fundamental, ya que estas pequeñas criaturas pasan a ser parte de la propia familia.

En la pasada jornada de adopción de Fundación Stuka, Luna volvió a ser parte de nuestro grupo de mascotas que busca un nuevo hogar. Esperemos que el mismo destino que lo devolvió a nuestra fundación, le dé una nueva oportunidad y una familia que la ame.

Si quieres conocer a Luna, escríbenos a adopciones@fundacionstuka.cl


Síguenos en: